Seleccionar página

Casi 3 meses después, vuelve la Champions. Casi 80 días de espera para volver a escuchar ese hermoso himno que pone la piel de gallina a cualquiera. Menos cuando suena en el Camp Nou, donde suele venir acompañado de la banda sonora oficial de viento de protesta del aficionado culé contra la UEFA. Pero en Europa, una vez acaba el himno, la emoción se torna en tensión e incertidumbre. Y en cuestión de minutos se puede pasar de la emoción a la más absoluta tragedia. En una eliminatoria a partido doble puede pasar de todo, aunque a veces no lo parezca.

El Barça viaja a Nápoles para verse las caras con el conjunto italiano en el que es a priori uno de los enfrentamientos más desigualados de los octavos de final de esta Liga de Campeones.

Dos conjuntos lejos de comparación en su juego pero que comparten algo muy especial y que será siempre recordado: la figura de Diego Armando Maradona.

El “Pelusa” militó tanto en Barcelona como en Nápoles, lugar donde será siempre recordado como la gran leyenda que fue. Maradona llegó de Boca Juniors al Camp Nou en 1982 y estuvo hasta 1984, año en el que firmó por el club napolitano, club en el que estuvo gran parte de su carrera (1984-1991).

En Barcelona dejó huella, pero primero una hepatitis, luego una grave lesión en el tobillo y los hechos de la final de Copa del Rey del año 84 hicieron que se marchase rumbo aNápoles

Allí consiguió dos Scudettos y la Copa de la UEFA entre otros éxitos, en un equipo de media tabla que apostó por él cuando pasaba por momentos muy difíciles de gestionar en su carrera como futbolista. 

Dos equipos muy diferentes pero siempre hermanados por haber tratado con la figura de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Y también por tener que aguantarlo, dicho sea de paso. 

Esta bonita relación se vuelve a recordar no sólo por el choque entre napolitanos y barceloneses, que se vieron las caras a base de amistosos, dos de ellos celebrados el pasado verano en tierras estadounidenses, pero nunca antes en un partido oficial.

Por primera vez en la historia, italianos y catalanes se enfrentarán en competición europea. Y con el bonito aliciente de la visita de Leo Messi a San Paolo, la que fue durante muchos años la casa de Diego Armando Maradona. Algo digno de estampa y de imagen para enmarcar en un museo. 

No siempre se tiene la oportunidad de ver al actual mejor jugador del mundo pisar el césped que dio a conocer a uno de las leyendas reconocidas a nivel mundial por su carisma e insultante superioridad en el campo que se asemeja bastante a la del azulgrana. Lejos de compararlos, mejor disfrutar de cada uno por separado y admirar su inmenso legado en el planeta fútbol.

Dejándonos de ilustraciones y de temas históricos, toca hablar propiamente del partido.

El Barça llega a este choque con un hambre tremenda de competición europea tras cosechar una cómoda victoria en casa frente al Eibar (5-0). Las cosas parece que empiezan a funcionar para el conjunto azulgrana, que con Setién a los mandos empieza a sonreír y a jugar de verdad.

Quique Setién, que llegó al club con la clasificación ya certificada por Ernesto Valverde, debuta en la máxima competición europea con la idea de dar un golpe encima de la mesa.

El técnico cántabro sólo ha podido disputar competición europea con el Betis en la Europa League, donde cayó eliminado frente al Rennes nada más pasar la fase de grupos. Vacío de experiencia pero lleno de ambición. 

El Napoli, por su parte, llega al choque sin nada que perder. Con Gattusso a los mandos, pasada ya la ecatombe tras el despido de Ancelotti, el equipo empieza a encontrarse.

Tres victorias consecutivas en Coppa Italia y en Serie A y con jugadores como Dries Mertens o Fabián Ruiz en un grandísimo estado de forma complicarán las cosas al Barça. Un equipo vertical y con ciertas fisuras pero con mucha dinamita en ataque que podría hacer temblar los cimientos de la zaga azulgrana. 

Una eliminatoria que se antoja trepidante, más pareja en sensaciones que en juego, y es que en Italia puede pasar de todo. ¿Volverán a aparecerse los fantasmas para los culés o Leo Messibrillará en la casa de Maradona

De nada servirán las predicciones cuando el balón empiece a rodar en San Paolo. La Champions ha vuelto. 

Iker Lloveras @LloverasIker

Colaborador

Fundación Eric Abidal

El 10 del Barça colabora con la
Fundación Eric Abidal

Fundación Eric Abidal

El 10 del Barça colabora con la
Fundación Eric Abidal

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver otras noticias de nuestro blog
Share This