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En estos días el Barça y los culés celebramos los 40 años de La Masía. Todo un orgullo el gran trabajo, sacrificio y éxitos cosechados por este magnifico proyecto iniciado hace cuatro décadas. Mi reconocimiento y agradecimiento a los que trabajaron o trabajan cada día para ayudar a chicos y chicas que están, en ocasiones, muy lejos de sus casas, a cumplir sus sueños y formarse como personas y deportistas en un ambiente lo mas familiar posible. Desgraciadamente, La Masía no atraviesa su mejor momento deportivo en lo que al primer equipo de fútbol se refiere. No por culpa de los chicos ni de los que trabajan con ellos.

Por culpa de las últimas directivas, direcciones deportivas, secretarías técnicas y entrenadores del primer equipo y del filial blaugrana, que han preferido tirar de cartera en lugar de tirar de cantera. Es evidente que si quieres ganar títulos cada año, tienes que tener a los mejores futbolistas del mundo en sus posiciones, o por lo menos a algunos de ellos, acompañados por excelentes jugadores en las distintas demarcaciones. Eso no sería un problema cuando hablamos de fichar a jugadores como Ter Stegen, Umtiti, Lenglet, Neymar JR, De Jong, Rakitic o Luis Suárez, que no los tienes en casa y tienes que buscarlos en el mercado de fichajes.

El problema llega cuando se decide fichar a jugadores como Digne, Boateng, André Gómez, Murillo, Mina, Turán, Aleix Vidal o Malcolm entre otros. Y si sumamos los multimillonarios fichajes de Coutinho, Dembélé o Griezmann, apaga y vámonos. Se me ocurren decenas de jugadores salidos de la cantera y muchos de ellos además residiendo en La Masía, que podrían estar o haber estado formando parte del primer equipo del Barça, algunos como titulares y otros como parte del grupo y entrar en las rotaciones sin que el equipo se resintiera demasiado. Algunos, casi todos, son o han sido titulares habituales en equipos de primera división, incluso muchos van o han ido frecuentemente con la selección.

Por puestos, de la portería culé, salieron Rubén o Masip, titulares indiscutibles en Osasuna y Valladolid respectivamente. Especialmente sangrante y vergonzosa es la situación que con Valverde está sufriendo Iñaki Peña desde hace meses. Un gran portero, internacional en todas las categorías inferiores,  que no recuerda la última vez que jugó un partido de fútbol, y que con el silencio complice de la directiva y secretarías técnicas, esta siendo humillado por un entrenador que lo ha llevado de un lado para otro, recorriendo el mundo entero, en concentraciones y viajes interminables, para no jugar ni un solo minuto. Tampoco en verano.

En los laterales, Grimaldo, Miranda o Cucurella no han podido tampoco demostrar su valía. Con Wagué como si no existiera, resulta inexplicable el caso de los laterales. Si recordamos el esperpento de Valverde el pasado sábado en Valencia frente al Levante, donde, con Jordi Alba lesionado, decide poner a un centrocampista (Sergi Roberto) de lateral derecho, a un lateral derecho (Semedo) de lateral izquierdo, y al único lateral izquierdo disponible (Junior, fichado por su expreso deseo) lo deja fuera de la convocatoria viendo el partido desde la grada. Esto, para mi, debería tener cárcel. Los centrales que han salido tampoco están nada mal. Bartra o Sergi Gómez son los casos mas significativos. 

Entre los centrocampistas, los hermanos Alcántara, Denis Suárez, Oriol Busquets o su tocallo Oriol Romeu tampoco encontraron o encuentran sitio en el primer equipo. Este año Aleñá y Riqui Puig son victimas de una lamentable situación, el primero siempre fuera de la convocatoria, y Riqui recibiendo patadas y entradas duras en Segunda B (solo Iñaki Peña está peor que ellos). Parece seguro que tendrán que salir, seguramente en este mercado invernal, y quien sabe si regresarán  algún día. ¡Que desastre!

Entre los delanteros, Bojan, Deulofeu, Cardona, Sandro, Munir, Mboula o Adama Traoré son algunos casos de canteranos que tuvieron que salir por diferentes motivos. En la actualidad, Ansu Fati, Abel Ruiz y Carles Pérez son las joyas de la corona del ataque culé en las categorías inferiores del club. Ansu y Carles si están teniendo protagonismo y oportunidades por el momento, pero Abel no cuenta para nada, incluso se prefirió traer la temporada pasada a Boateng antes que confiar en el canterano. Así nos va.

En conclusión, que esperemos poder celebrar muchos aniversarios mas de La Masía,pero que mas vale que los máximos responsables en los despachos y en los banquillos barcelonistas  se pongan las pilas. Menos camisetas conmemorativas y menos golpes de pecho, y más confiar en La Masía, en sus chicos y chicas, para de paso honrar el gran trabajo que sus respondables llevan haciendo 40

¡Visca La Masía!

Miguel Barreto de Mora

Colaborador

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