Hay un concepto aceptado de forma extendida en la grada blaugrana: El centrocampismo se había ido perdiendo en el Barça los últimos años; estamos de acuerdo que el llamado “estilo Barça” arranca con J.Cruyff que pone en práctica ideas revolucionarias que parecían más una locura que un proyecto táctico serio para su época (es lo que distingue a los genios: interpretar la realidad de forma diferente que sus semejantes consiguiendo mejorar ostensiblemente la idea inicial), está claro que el peso específico del centrocampismo se había ido diluyendo en favor de los delanteros (llegada de Neymar, triplete con Messi y Suárez, fichajes de Dembelé y Coutinho…).

Concedía el “holandés volador” protagonismo a los centrocampistas por encima de cualquier otra línea hasta el punto que jugadores de ésa posición pasan a jugar de centrales (Koeman, Nadal, Popescu…) y de laterales escoge a tipos como Eusebio, Celades o Goicoechea para algunos partidos donde el apoyo y la posesión eran primordiales. Un enfoque ciertamente revolucionario que ahora es aceptado de forma natural. Y más tarde F.Rikjaard y Pep continuaron esa senda hasta el punto de inventar el concepto de “falso 9” para acoger en sus equipos un pelotero adelantado en lugar de un ariete clásico.

El “culebrón De Jong” se ha resuelto al fin; el joven y prometedor tulipán ha elegido el F.C.Barcelona como destino deportivo donde seguir creciendo y ofrecer sus años de máximo rendimiento. Con la llegada del imberbe holandés y la posible incorporación del francés Rabiot, se vislumbra una línea media que arranca sonrisas en la parroquia culé: De Jong, Rabiot, Arthur, S. Busquets, Aleñá, Sergi Roberto y la aportación esporádica de Ricky Puig,…¡¡ ahí es nada!! A este grupo se podría añadir Rakitic, A.Vidal o Coutinho aunque me temo que el croata y el brasileiro buscarán nuevos destinos el próximo verano, al igual que Rafinha y Denis Suárez.

Una vez evaporadas las burbujas del cava en mi inquieta cabeza se agolpan las preguntas: ¿Tras el fichaje de De Jong quedará dinero suficiente para acometer la búsqueda de un delantero centro que cubra el hueco dejado tras la salida de Munir y la venta de Alcácer? , ¿Se buscará también un lateral izquierdo que conceda descanso a Jordi Alba o se apostará firmemente por Miranda? ¿Tal vez se recuperará a Cucurella? , ¿Se conseguirá vender a jugadores que no cuenten como piezas de futuro a un precio suficiente para rellenar, aunque sea parcialmente, las arcas blaugranas tras los lujosos fichajes de Dembelé, Coutinho y De Jong?

La resolución de éstos interrogantes y de otros similares probablemente no será aclarada hasta dentro de meses, aunque mi incansable curiosidad me lleva a la duda más importante: ¿Realmente vamos a dejar el timón de una plantilla que recupera el toque, que apuesta por la posesión y por la supremacía de la zona central a un técnico como Valverde? Un técnico que ha apostado por jugadores más físicos en cuanto ha tenido oportunidad, ¿es el apropiado para retomar la senda del “estilo Barça”? El Presidente Bartomeu asegura que sí pero… se admiten apuestas.

 

Ramiro Ruibal

Colaborador

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