Es una evidencia que cuando hay tanta calidad sobre el terreno de juego repercute en cosas positivas convirtiéndolo en buenos resultados que han subido la moral del equipo de una manera espectacular.

Con Pedri, Frenkie de Jong y Gündogan llevando las riendas del centro del campo, el Barça ha mejorado y elevado sus prestaciones futbolísticas a un nivel que pocas veces se ha podido apreciar esta temporada.

Cabe recordar que con las ausencias de estos auténticos ‘cracks’ en la sala de máquinas, se ha visto a un conjunto blaugrana en ocasiones desorientado y que no era capaz de dominar los encuentros a través del balón. Como también, no menos importante, se había perdido esa presión agresiva que el equipo ejercía en los primeros compases de la competición.

El FC Barcelona el pasado domingo frente a los colchoneros protagonizó su versión más completa del curso actual. Fueron 90 minutos de pura fantasía, jugadas al primer toque, en el que los azulgrana disfrutaron como nunca ante una afición entregada que no cesó ni un solo momento de animar y alentar a todos los jugadores que estaban en el campo.

Todo lo mencionado anteriormente no se entiende sin la presencia del canario y del holandés totalmente recuperados, además de Gündogan, que ya acostumbraba a realizar exhibiciones impresionantes en el Manchester City. Este gran grupo ha vuelto a recuperar la ilusión y algo clave como es volver a la esencia propia que nos hizo grandes el año pasado.

Si los tres tenores que comandan casi todas las jugadas de peligro se encuentran bien el equipo sube un par de peldaños en lo que se refiere a rendimiento y por eso hemos podido ver a un Barça con las ideas muy claras y sometiendo a sus rivales a través de la posesión.

Su habilidad, su cerebro y su forma de entender este deporte muestran a los más escépticos que jugar al fútbol de manera brillante es más sencillo de lo que pensamos. No es necesario tener un físico privilegiado y esculpido si se dispone de un maestro que sepa como

distribuir el esférico marcando los tempos y tome las mejores decisiones según lo que te pida el contexto del partido.

Lo que se vivió en Montjuic tan solo es el principio, con mucho trabajo y sesiones de vídeo individualizadas para cada futbolista, podemos hablar del que puede ser el ‘tribote’ por excelencia para los duelos importantes que se vaya presentando a lo largo de lo que reste de temporada.

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